Al ruiseñor pechiazul
"Me has inspirado a creer en otra vida posible" Muy pocas veces las palabras se esconden ante mis ojos, pero no recuerdo alguna otra ocasión donde me sintiera imposibilitada a sacarlas de mi pecho por el temor de hacer daño. Entonces he caído en una prisión mental que durante todos estos días me ha cortado el aliento por momentos, me enclaustra en pensamientos repetitivos, me cuestiona las ideas, me perturba el mundo tangible, me atormenta con brisas de melancolía y me lastima con golpes de nostalgias. Es complicado tener la certeza de callar, porque aunque el silencio miserablemente ha sido estigmatizado, también tiene el poder de aliviar. Sin embargo, hay lugares a donde te lleva la vida que te roban la seguridad de saber qué hacer o no hacer, espacios que se localizan en otros seres y no te permiten vislumbrar si el sigilo esta vez es loable o condenatorio. Entonces te sientes en arenas movedizas, en una balanza perversa que nunca logrará una armonía. No sé d...