Una mamá, un ser extraño
La vida es de los misterios más asombrosos de la humanidad qué para algunos es la simple imposición de un ser superior y para otros es el enigma más grande de la ciencia. Pero con estas letras no quiero afrontar esa discusión que en ocasiones se vuelve estéril, solo pretendo referirme a quienes por la inesperada perfección del azar cósmico pueden darnos la oportunidad de respirar caminando hacía la realización de nuestros sueños, o el fracaso de los mismos, y esas son las madres. La inmensa naturaleza nos muestra a través de las mujeres (humanas) y las hembras (no humanas) el extraño e íntimo universo de la maternidad. Es extraño porque parece algo perfecto, que aunque por supuesto ha sido una imposición para muchas, no deja de ser un fenómeno enigmático, y en ocasiones hermoso y radiante. Las madres son como unos seres irreales que me generan respeto porque todavía no comprendo cómo pueden soportar tanto dolor al parir, cómo se sacrifican a diario, y cómo envejecen entre las frust...